
Hemos comprado o alquilado, el caso es que nos vemos enfrentados a la mudanza. La planificación exacta de la misma, nos ahorrará pérdidas inútiles y una cantidad importante de estrés.
Tenemos dos casos extremos: una empresa se encargará de todo o sólo nosotros lo haremos. En el primer caso, ideal por supuesto, la única limitante es el costo. En un post siguiente veremos algunos consejos de cómo conseguir un contrato adecuado para que las cosas salgan bien. El segundo caso, no es muy viable en la mayoría de los casos, ya que el traslado de algunos objetos requiere de manos expertas.
La enorme mayoría de las situaciones es mixta: una empresa se hará cargo, pero hay mucho que debemos hacer nosotros. Cuanto más tiempo bien invertido pongamos en el plan, más simple será todo.
Si la empresa nos proporciona cajas y cajones es importante darles el uso adecuado. De otro modo, debemos conseguirlos. En las cajas de mayor tamaño irán los objetos de menor peso, y a la inversa. Por supuesto que es fundamental revisar previamente si la caja soporta el peso que deberá cargar.
Es muy importante etiquetar cada una de las cajas. En la etiqueta debe figurar exactamente el número de objetos y su naturaleza. Por ejemplo, 12 copas cristal de Murano. En este caso ejemplo, hay que destacar la fragilidad. Fotografiar los objetos valiosos antes de ponerlos es una precaución a la hora de hacer un reclamo. En la etiqueta debe figurar también el destino. Por ejemplo: armario del pasillo principal. Esto ahorra tiempo y esfuerzo. Las etiquetas nos permiten armar con facilidad un inventario que revisaremos en el lugar de destino, pero que debe figurar como lista aparte.
Una persona debe esperar la llegada de la mudanza, aún si lo estamos haciendo con una empresa.
Imagen: mudanzaspresupuestos.es













