Cuando el acceso a algo tan básico como la vivienda ha caído desde hace ya tantos años en manos del mercado, como todo lo que hay en un sistema social de mercado, los movimientos sociales organizados buscan alternativas que, como en el caso de los llamados “Okupas” en España plantean un polémico debate ya que sus acciones chocan lógicamente con la legalidad y entre ésta, el derecho de propiedad.
Si bien estos centros que operan en propiedades ocupadas han sido diezmadas en los últimos tiempos aún operan en varios puntos del país y representan símbolos de resistencia y acción por una sociedad distinta a la hegemónica de la actualidad.
En estos centros existen actividades comunitarias como por ejemplo algunos talleres que buscan capacitar a las personas en cómo ocupar una vivienda. El informe de la fuente señala estos talleres como actividades que lindan con la delincuencia ya que entre otras cosas, se habría estado enseñando a abrir cerraduras de puertas a fin de poder entrar y ocupar nuevas propiedades.
En mi opinión este es un tema complejo cuando se tocan intereses particulares. Si me coloco en el lugar de un propietario no me gustaría que un grupo de gente ocupara mi propiedad a la fuerza más allá que esté utilizada o no. Por otro lado es entendible la postura de estas personas que ven como existen propiedades vacías, casi sin utilización que podrían ser habitadas por familias que necesitan un techo.
Creo que es un tema que podría solucionarse si el Estado lleva a cabo las acciones necesarias. Debería haber una regulación hacia quienes poseen un número de propiedades elevado, por ejemplo más de 50 propiedades, obligándolos de alguna forma a tener esas viviendas utilizadas o de lo contrario ofrecerlas para que sean habitadas. El Estado debería otorgar al propietario de esa vivienda una remuneración por lo que podríamos llamar “el alquiler” de la misma o también ofrecer la compra de esa propiedad a fin de que pueda ser utilizada.
Para esto se deberían acabar con algunas posturas mercantilistas y abrir un espacio de viviendas comunitarias o sociales para cubrir las necesidades de la población.
Claro que también están los que pretenden abolir la propiedad privada y el Estado pero ese es otro tema y para lograr tales fines no alcanza con ocupar viviendas ya que no son más que acciones aisladas que generan más rechazo que adhesiones de la población y además ya se ha intentado en el pasado tener un país con ese tipo de modelos sociales y vaya que costó, una guerra civil y una dictadura de 50 años. Pero bueno, esto no quiere decir que la lucha sea en vano …
Fuente: 20minutos













