
Eso parece ser lo que ocurre con gran cantidad de españoles y nuestros políticos. Por momentos da la sensación de vivir realidades tan diferentes que no es posible pensar un punto de encuentro. En muchos casos es un problema de mala estrategia de comunicación. En otro, el problema parece ser más de base. Son dos encares muy distintos de la realidad. Y lo más triste es que los gobernantes están en sus cargos por elección de la gente, muchas veces basados en un discurso diametralmente opuesto a lo que llevan a los hechos.
Hay dos noticias de esta semana que destacan mucho esta idea de distancia. El primero es el tema de la tan anunciada moratoria a los parados. La gente se ha cansado de consultar aquí y allá y no tienen respuesta. Esta semana se aclaró que el punto crítico es que esta medida no es de cumplimiento obligatorio.
La suscribirán los bancos que quieran. Y parece que quieren muy pocos. Eso sí, a la hora de pedir ayudas al gobierno tienen una voz bastante más unánime. No creo que sea bueno anunciar una medida omitiendo el pequeño detalle de no tener cumplimiento obligatorio.
El otro hecho que me interesa comentar, es la decisión que se habría tomado en Barcelona, de realojar 300 familias, para implementar el parque de los Tres Turons, con nada menos que 120 hectáreas. La operación de expropiación y realojo, tendría un costo de 298 millones de euros, según habría declarado el alcalde Hereu. No discuto la importancia que tiene un parque. Discuto -y es un punto de vista personal-, la oportunidad.
Con una crisis como la actual, este tipo de proyectos son difíciles de comprender.
Imagen: lavanguardia.es













